martes, 6 de septiembre de 2011

MARCHA BTT MONOVAR

Después de varios días sin posibilidad de escribir ningún post en el blog voy a resumir brevemente lo acontecido en tal evento.

Kedada con la peña médicos de siempre, en principio dos grupetas, en la 1ª Juan y yo, en la 2ª Ismael y Oscar.


Firma, recogida de camiseta técnica y preparativos.

Nada más salir se estira el pelotón en la 1ª subida, cogemos un ritmo alegre pensando que puede ser llevadero y no pagarlo al final. Enlazamos con una bajada muy chula por uno de los pocos senderos de la ruta (fallo).


Juan como siempre un crack subiendo y bajando.




Ismael con su Epic.


Empezamos el 2º puerto, largo y duro (el famoso Coto) con 7-8 rampas infernales del 27% que te hacen hervir las patas, muchos no consiguen subirlo sin poner pie. 

1er avituallamiento.

Bajada corta y decepcionante después de un puerto así, llegamos a la carretera, falsos llanos, subidas, otro puerto no tan largo. 

2º avituallamiento.

Un par de bajadas chulas con piedra suelta es lo poco que hay de descenso divertido y algo complicado.

Juan delante marcando la trazada

 Disfrutando mucho, cada vez mejor en las bajadas (hasta que me la pegue claro)

 Ismael un poco más atrás


Oscar guardándonos las espaldas por si acaso hace falta un médico en alguna caída, de hecho el va más protegido que nadie.

En el 3er puerto empiezo a notar que las fuerzas siguen pero noto que los gemelos e isquios dan avisos de calambres. Sigo comiendo e hidratándome todo lo que puedo, no paro de tragar plátanos, geles, aquarius...

Llegamos a zona de llaneo con alguna rampa que ya no subo cómodo, por fin el último puerto con una primera rampa que la hago a pie por evitar los calambres, la segunda parte sí la subo a ritmo de casi caerse de la bici. Aquí mi amigo Juan demuestra lo que es y me espera arriba, un buen compañero de rutas que siempre está ahí. 

Llegamos a Monóvar con 53Km en las piernas, un calor sofocante y más de 3h de esfuerzo. 

La gota que colma el vaso es que la meta la colocan en los más alto del pueblo, junto a una ermita, y nos encontramos unos rampones imposibles para mi estado. Lo intento pero los latigazos en las piernas son ya inminentes. Me bajo de la bici y hago los últimos 100m a pie.

Con un par de huevos entro en meta a pie para que nadie diga que me he subido a la bici en el último metro, hay que tener valor para reconocer el agotamiento físico, que no mental, y tirar adelante como sea.

LA PRUEBA:



Conclusión: no sé porqué me dieron calambres aunque sí sé que hubos muchos bikers igual que yo, entre ellos mis colegas Ismael y Oscar. 

El año que viene repetiremos.

ENTRENOS:

Sábado: Trote cochinero en el paseo de Campello con Lou, 5Km
Domingo: Marcha BTT Monovar, 54Km en 3h27', p.p.med=158, 2300Kcal.
Lunes: DT
Martes: 2400m natación con técnica y muchos ejercicios de mariposa.

5 comentarios:

  1. Estas pruebas de tanta dureza son un castigo para las piernas pero después sólo el hecho de haberlas finalizado ya es una motivación para próximas competiciones... Lo importante siempre es llegar hasta el final... Felicidades..!!

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  2. me bebí 2 litros de aquarius que son todo sales minerales!!!

    probaré además las pastillas, otra potingue más al estómago.

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  3. No es cuestión de sales ni comida, lo hiciste genial, sino que fue extradura, un castigo constante para la musculatura. Además, te falta decir que entre puertos el ritmo base que impusimos fue bastante alto, por lo que no se recuperaban las piernas.
    Fue un auténtico lujo marchar a tu lado. Espero disfrutar igual o más en la Yetti...

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  4. Un recorrido duro, el calor y la deshitratación consiguiente, son la fórmula perfecta para los calambres. Que yo sepa, la única manera de eludirlos es adaptarse a ese tipo de recorridos y beber muuuucho el día de antes (también durante, claro). Yo también tomo una ampolla de magnesio de Power disuelta en un botellín de agua y me ha ido muy bien siempre.
    Abrazo.

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